El estigma asociado a los problemas de salud mental y, como consecuencia del mismo la discriminación social, es una de las principales barreras en la recuperación de las personas a las que atendemos,  en su participación e inclusión social, en el acceso a los servicios de salud mental y en el avance de los tratamientos.

Además, el estigma en salud mental tiene serias implicaciones en la salud pública: aumenta el estrés y las consecuencias de éste sobre la salud, refuerza las desigualdades socio-económicas y es un aspecto determinante en la demora en la búsqueda de tratamiento y ayuda así como en el abandono del mismo.

Conforme a nuestra misión y nuestros valores, una de las principales líneas de actuación de la Fundación es “la promoción de cambios en las actitudes sociales tendentes a favorecer la aceptación e integración social, y la lucha contra el estigma”.

Para tal fin, la red de dispositivos de atención a personas con trastorno mental grave de Castilla-La Mancha, como parte de su cartera de servicios, participa y pone en marcha acciones y campañas de lucha contra el estigma, y apoya al movimiento asociativo de la Región en las iniciativas que desarrolla para tal fin, todas ellas basadas en los principios del Modelo de Recuperación y con el compromiso de la defensa y lucha de los derechos de las personas con problemas de salud mental.

Entre otras, las actuaciones y programas desarrollados se dirigen a diferentes colectivos:

  • Acciones de sensibilización, destinadas fundamentalmente a la población general.
  • Campañas y programas de sensibilización en el ámbito educativo.
  • Acciones en los medios de comunicación, a través de la colaboración de las propias personas con problemas de salud mental o de entrevistas a profesionales socio-sanitarios, dirigidas a la población general.
  • Acciones de formación y charlas informativas destinadas a profesionales de salud y de los servicios sociales.

En todas estas acciones se promueve la participación activa de las personas con problemas de salud mental, siendo ésta una de las principales líneas de trabajo pues su participación real no sólo contribuye positivamente a sus procesos de recuperación, sino que influye en la modificación de actitudes y creencias estigmatizantes en la población general, en los profesionales de la salud y en los propios usuarios/as de los servicios de salud mental.